La instalación se extiende en una superficie de 0,5 hectáreas y cuenta con una potencia instalada de 190,8 kWp. La energía obtenida se empleará en el funcionamiento de una estación de bombeo para el regadío de un terreno de 900 hectáreas dedicado principalmente a cultivos leñosos (viñedos, olivos, almendros…). En concreto, impulsará el agua desde la balsa de acumulación existente hasta la red de riego. La planta se ha dimensionado para un volumen de impulsión de 1,5 millones de metros cúbicos de agua a lo largo de todo el año, aunque durante la campaña de riego se utiliza, actualmente, menos agua.
Se trata de un proyecto pionero entre POWEN y la SAT de Albatana. Se estima que la planta va a proporcionar un ahorro anual de más de 25.000 euros. Y está previsto superar los seiscientos mil euros en 25 años.
Además, la planta evita la exposición a las continuas subidas de los costes energéticos que en los últimos años han comprometido la viabilidad de muchas explotaciones agrarias.