Las clavijas industriales cumplen precisamente esa función, permitiendo una conexión fiable y duradera, incluso bajo cargas elevadas y en entornos extremos.
En este artículo, repasamos los principales tipos de clavijas para cables, sus aplicaciones, cómo seleccionar el modelo adecuado y qué ventajas ofrecen gamas como PCE, distribuida por Interflex.
¿Qué es y para qué sirve una clavija industrial?
Las clavijas industriales están diseñadas para garantizar conexiones eléctricas seguras y duraderas en espacios donde las condiciones de trabajo son exigentes, como fábricas, talleres, obras o instalaciones al aire libre.
Son conectores fabricados para transportar corriente en entornos donde las clavijas domésticas no serían suficientes, ya que están hechas con materiales de alta resistencia y pueden soportar voltajes y corrientes diferentes a las domésticas.
Están normalizadas bajo la norma IEC 60309, lo que garantiza compatibilidad y seguridad a nivel internacional.
Características técnicas clave de las clavijas
Estas clavijas no solo sirven para conectar: están pensadas para proteger, resistir y durar. Entre sus principales características destacan:
● Alta resistencia mecánica: fabricadas en materiales como poliamida, policarbonato o goma, son capaces de soportar golpes, caídas, vibraciones y exposición a agentes químicos.
● Capacidad para altas cargas: están disponibles en versiones desde 16A hasta 125A, y admiten tensiones desde 110 V hasta 690 V, tanto en corriente monofásica como trifásica.
● Protección ambiental: gracias a su grado de estanqueidad IP44, IP54 o IP67, pueden instalarse en interiores o exteriores, incluso en entornos con polvo, humedad o salpicaduras de agua.
● Seguridad en la conexión: cuentan con sistemas de bloqueo mecánico, tapas protectoras y estructuras que impiden el contacto accidental con partes activas.
● Normativa internacional: cumplen la IEC 60309, lo que permite usarlas en cualquier país con garantías de compatibilidad.
Tipos comunes de clavijas industriales y sus aplicaciones
Las clavijas industriales están disponibles en múltiples configuraciones, lo que permite adaptarlas con precisión a cada tipo de instalación eléctrica, entorno de trabajo y exigencia técnica. A continuación, repasamos las variantes más habituales y los usos recomendados
Clavijas estándar desde 16A hasta 125A
Diseñadas para soportar altos amperajes, desde 16A hasta 125A, sin sobrecalentamiento ni deterioro.
Aplicaciones:
● Hornos industriales
● Compresores de gran potencia
● Generadores y motores de alta demanda energética
Clavijas estancas (IP67)
Equipadas con sellos especiales para evitar la entrada de agua y polvo, con certificación de protección IP67.
Aplicaciones:
● Exteriores o entornos expuestos a la intemperie
● Plantas de procesamiento industrial
● Lavaderos o zonas con alta humedad o agentes químicos
Clavijas con sistema de bloqueo
Incluyen un mecanismo que evita desconexiones accidentales durante el funcionamiento.
Aplicaciones:
● Procesos críticos o automatizados
● Líneas de producción continua
● Instalaciones con riesgo operativo por interrupción eléctrica
